Responde con los datos del cliente
Valida la identidad y consulta en el CRM la factura, la deuda, la próxima factura, los débitos rechazados y si ya se acreditó un pago.
La atención de facturación por WhatsApp, las 24 horas.
En uso en la atención de facturación de una empresa de telecomunicaciones.
La mayoría de las consultas de facturación se repiten: cuánto debo, cuándo vence, si ya se acreditó el pago, por qué me rechazaron el débito. Cada una ocupa a un operador, y fuera del horario de atención el cliente se queda sin respuesta.
Clientes esperando en la cola para preguntar cuánto deben
La respuesta llega en el momento, con sus datos reales
Cada consulta repetida ocupa a un operador
Los operadores atienden solo lo que necesita una persona
Un cliente que quiere darse de baja se va sin que nadie lo note
Emilia le ofrece una promoción dentro de las reglas de la empresa
Valida la identidad y consulta en el CRM la factura, la deuda, la próxima factura, los débitos rechazados y si ya se acreditó un pago.
El cliente puede mandar el comprobante de pago o un audio, como le escribiría a una persona.
Si el caso necesita a una persona, pasa la conversación al área que corresponde, respetando horarios y feriados.
Anota cada gestión en el CRM y abre los reclamos que hacen falta, sin que el cliente tenga que repetir nada.
Ante un pedido de baja ofrece promociones dentro de los límites que define la empresa, con cupos por zona y auditoría.
Las conversaciones en vivo, los datos que vio Emilia, las derivaciones, los costos y los indicadores de resolución.
El cliente escribe por WhatsApp
Emilia valida quién es
Consulta sus datos y responde
Si hace falta, deriva a una persona
Empresas de servicios con muchas consultas de facturación: proveedores de internet, cable, energía y similares.
Emilia ya funciona todos los días. Si lo que necesitás se parece, lo adaptamos a tu empresa en lugar de desarrollarlo de nuevo: llega antes y cuesta menos. Y si no se parece a nada de lo que tenemos, lo hacemos a medida, con las mismas personas que lo van a sostener después.
Una primera conversación alcanza para saber si tu proyecto entra en algo que ya tenemos construido o si conviene desarrollarlo a medida. En cualquiera de los dos casos salís con una idea concreta de plazo y costo.